Yoga-Sutras: las 8 ramas.

Hay dudas acerca de cuándo nació el sabio y filósofo hindú Patañjali, aunque se cree que fue en el siglo III a.C. Es el autor de los Yoga-Sutras (aforismos del yoga), una recopilación y unificación de las filosofías del Yoga y del Samkhya que, pese a tener más de 2 milenios y pese a ser aforismos cortos que muchas veces precisan de explicaciones de un Maestro que ayuden a entender su significado, ha mantenido su validez y su importancia a través del tiempo.

La forma de yoga que viene de este compendio es llamada usualmente Yoga Clásico y aunque estuvo pensado para los monjes y personas que para desarrollar su práctica espiritual se alejaban del mundo, es un texto que puede servir de base para cualquier persona que practique y estudie cualquier sistema de yoga. A pesar de las diferencias existentes entre el Yoga Clásico y el Kundalini Yoga, que está pensado para personas en contacto permanente con el mundo (para “el sostenedor del hogar”, decía Yogi Bhajan), la definición que los Yoga Sutras hacen de los objetivos, filosofía y estructura de una disciplina de yoga y meditación es totalmente válida para cualquier estudiante/practicante de Kundalini Yoga y para cualquier persona que busque un mayor conocimiento de sí mismo y la liberación de la esclavitud de la mente.

En sus Yoga-Sutras (aforismos del yoga), Patañjali, define las ocho ramas o pasos que forman parte del Yoga Clásico, que son esenciales para obtener resultados en la práctica del yoga y que están interrelacionadas entre sí. Debido a esta interrelación, si nos centramos únicamente en varias de estas ramas, descuidando otras, los resultados que obtendremos no se corresponderán con el objetivo final del yoga. Sería como construir un puente colgante para salvar un obstáculo en un camino, con sus torres, sus cables, iluminación, pero sin poner el tablero por el cual atravesarlo; puede quedar muy bonito, ganar incluso un concurso de diseño, pero, si no podemos cruzarlo, no podremos seguir con nuestro camino y seguiremos sin avanzar, estancados en el mismo punto.

Estas ramas o pasos inseparables para conseguir el estado del Yoga son:

  • Yama. Son principios universales y se refieren al control en nuestras relaciones con el mundo externo. Son: Ahimsa (no-violencia, no causar daño), Satya (veracidad), Asteya (no robar), Brahmacharya (control sensorial, moderación) y Aparigraha (no-codicia).
  • Niyama. Son preceptos individuales y se refieren al control en nuestras relaciones con nuestro propio mundo interno. Son: Shaucha (limpieza, pureza), Santosha (contentamiento), Tapas (purificación, fervor), Svadhyaya (estudio) e Ishvara pranidhana (devoción, rendición).
  • Ásana: postura física.
  • Pranayama: control del prana o energía vital (utilización de la respiración).
  • Pratyahara: sincronización de sentidos y pensamientos.
  • Dharana: concentración en un punto.
  • Dyana: meditación profunda.
  • Samadhi: despertar, absorción en lo supremo.

Yama y Niyama están en la base del camino, son el tablero sin el cual no podremos atravesar nunca el puente. Mientras que las otras seis ramas son desarrolladas y practicadas a lo largo de una clase de Kundalini Yoga, tanto Yama como Niyama son actitudes ante la vida y dependen sólo de nosotros mismos; al tener que ver con la forma y la actitud que mantenemos en nuestras relaciones, tanto externas como internas, debemos ser conscientes de todo lo que implican y tenerlos siempre presentes en nuestra vida diaria, de forma natural.

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